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Fragmento #9 / EL TELÓN. Ensayo en siete partes (2005) – Milan Kundera


HISTORIA Y VALOR

   Imaginemos a un compositor contemporáneo que hubiera escrito una sonata que, por su forma, sus armonías, sus melodías, se pareciera a las de Beethoven. Imaginemos incluso que esta sonata haya sido tan magistralmente compuesta que, si hubiera sido realmente de Beethoven, habría figurado entre sus obras maestras. Sin embargo, por magnífica que fuera, al firmarla un compositor contemporáneo, daría risa. Como mucho, se le felicitaría por ser un virtuoso del pastiche.

   ¡Cómo! ¿Sentimos el placer estético al escuchar una sonata de Beethoven y no lo sentimos con otra del mismo estilo y con el mismo encanto si la firma un contemporáneo nuestro? ¿Acaso no es el colmo de la hipocresía? La sensación de belleza ¿es, pues, cerebral, está condicionada por el conocimiento de una fecha?, ¿no es espontánea, dictada por nuestra sensibilidad?

   ¡Qué remedio! La conciencia histórica es hasta tal punto inherente a nuestra percepción del arte que sentiríamos espontáneamente (o sea, sin hipocresía alguna) este anacronismo (una obra de Beethoven fechada hoy) como ridículo, falso, incongruente, incluso monstruoso. Nuestra conciencia de la continuidad es tan fuerte que interviene en la percepción de toda obra de arte.

   (…) Dicho de otra manera: si el valor estético no existiera, la historia del arte no sería más que un inmenso depósito de obras cuya sucesión cronológica carecería de sentido. Y a la inversa: sólo se percibe el valor estético en el contexto de la evolución histórica de un arte. (…)

 

Título original: Le Rideau. Essai en sept parties

Milan Kundera, Le Rideau, 2005

Traducción: Beatriz de Moura, 2005

Tusquets Editores, S.A.

ISBN: 84-8310-411-3



Catastrophe (1982) – Samuel Beckett


Catástrofe es una breve obra de teatro de Samuel Beckett, escrita en francés en 1982 por invitación de AIDA (Association Internationale de Défense des Artistes).

Esta versión de Catástrofe fue dirigida por David Mamet en el año 2000 para Beckett on Film, proyecto destinado a hacer versiones cinematográficas de las diecinueve obras teatrales de Samuel Beckett. Está protagonizada por el dramaturgo Harold Pinter y contó con la última aparición frente a las cámaras del actor británico John Gielgud (que moriría unas semanas más tarde).

 



GEHEN (A THOMAS BERNHARD’S PERSPECTIVE) / Daniel Baur




Fragmento #8 / Discurso pronunciado por Thomas Bernhard el año de 1967 en ocasión de la entrega del Premio Nacional Austríaco de Literatura


Señor Ministro

Vosotros los aquí presentes

No hay nada que exaltar, nada que condenar, nada que acusar, pero hay muchas cosas absurdas; todo es absurdo cuando se piensa en la muerte.

(…) Se comprende, un pueblo que no sospecha nada, un hermoso país -padres muertos o concienzudamente sin conciencia, hombres francamente despreciables en los básicos conceptos de sus necesidades, todo es prehistoria filosófica e insoportable. Los siglos son pobres de espíritu, lo demoníaco en nosotros es la prisión perpetua del país de los padres, donde los elementos de la tontería y de la brutalidad más intransigente se han hecho necesidad cotidiana. El Estado es una estructura condenada permanentemente al fracaso, el pueblo una estructura condenada sin cesar a la infamia y a la flaqueza de espíritu. La vida es desesperación en que se apoyan las filosofías, en las que todo, finalmente, es prometido a la demencia.

Somos austríacos, somos apáticos; somos la vida, la vida como indiferencia a la vida, vulgarmente compartida; somos, en el proceso de la naturaleza, la locura de grandezas, el sentido de la locura de la megalomanía como porvenir.

No tenemos nada que decir, sino que somos lamentables, que hemos sucumbido por imaginación a una monotonía filosófica, económica y mecánica.

Instrumentos de la decadencia, criaturas de la agonía, todo está claro para nosotros: no comprendemos nada. Poblamos un traumatismo, tenemos miedo, tenemos mucho derecho a tener miedo, vemos ya, por más que indistintamente, en último término, los gigantes de la angustia.

Lo que pensamos ha sido ya pensado, lo que sentimos es caótico, lo que somos es oscuro.

No tenemos que tener vergüenza, pero no somos nada y no merecemos sino el caos.

En mi nombre y en nombre de todos aquellos que han sido distinguidos por el jurado, gracias.

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Thomas_Bernhard

 

 



Tubular Bells – Brooklyn Organ Synth Orchestra




Fragmento #6 / Libro de los Pasajes. Apuntes y materiales. p.229 – Walter Benjamin


Quizá se pueda delimitar así el motivo más oculto del coleccionismo: emprende la lucha contra la dispersión. Al gran coleccionista le conmueven de un modo enteramente originario la confusión y la dispersión en que se encuentran las cosas en el mundo. Este mismo espectáculo fue el que tanto ocupó a los hombres del Barroco; en particular, la imagen del mundo del alegórico no se explica sin el impacto turbador de este espectáculo. El alegórico constituye por decirlo así el polo opuesto del coleccionista. Ha renunciado a iluminar las cosas con el empleo de la investigación de sus afinidades o su esencia. Las desprende de su entorno, dejando desde el principio a su melancolía iluminar su significado. El coleccionista, por contra, junta lo que encaja entre sí; puede de este modo llegar a una enseñanza sobre las cosas mediante sus afinidades o mediante su sucesión en el tiempo. No por ello deja de haber en el fondo de todo coleccionista un alegórico, y en el fondo de todo alegórico un coleccionista, siendo esto más importante que todo lo que les separa. En lo que toca al coleccionista, su colección jamás está completa; y aunque le falte una sola pieza, lo coleccionado permanece como mero fragmento, como desde el principio son las cosas para la alegoría. Por otro lado, precisamente el alegórico, para quien las cosas sólo representan las entradas de un secreto diccionario que dará a conocer sus significados al iniciado, jamás tendrá suficientes cosas, pues ninguna de ellas puede representar a las otras en la medida en que ninguna reflexión puede prever el significado que la melancolía será capaz de reivindicar en cada una.
(H4a, 1)

 

Das Passagen-Werk

Suhrkamp Verlag. Framkfurt am Main, 1982

Libro de los Pasajes, de Walter Benjamin

Ediciones AKAL, S.A., 2005

http://es.wikipedia.org/wiki/Walter_Benjamin

 



L’ascension et la chute de la colonne Vendôme – Domènec, 2013


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En 1871 —en la que Marx denominó primera insurrección proletaria autónoma— el pueblo de París levantado en armas instaura la Comuna sobre la base de principios anarquistas y socialistas. Una de las primeras acciones del gobierno revolucionario fue un acto de iconoclastia política altamente simbólico: la demolición de la Columna Vendôme. La columna, que se erigió por orden de Napoleón Bonaparte para celebrar su victoria en la batalla de Austerlitz y para honrar la gloria de la armada imperial, era considerada por la Comuna “un monumento a la barbarie, una afirmación del militarismo, un insulto permanente de los vencedores a los vencidos, y un atentado contra la fraternidad.” Después de la derrota de la comuna por las fuerzas de la reacción, en 1873 el nuevo presidente de la República hizo reconstruir la columna.

 

 



Fragmento #5 / Hugueneau o el Realismo (1932) – Hermann Broch


XLIV

Degradación de los valores (6)

 

   Es propio de la lógica del soldado tirarle a un enemigo una granada entre las piernas; es propio de la lógica del militar explotar al máximo todos los medios del poder militar, explotarlos hasta las últimas consecuencias, con el mayor radicalismo y, si es necesario, exterminar pueblos, destruir catedrales, bombardear hospitales y salas de operaciones; es propio de la lógica del economista explotar los medios económicos de un modo absoluto y hasta las últimas consecuencias y, destruyendo toda competencia, ayudar al propio ente económico —ya sea negocio, fábrica, trust o cualquier otro tipo de corporación económica— a alcanzar el dominio exclusivo; es propio de la lógica del pintor llevar hasta el límite y hasta las últimas consecuencias los principios pictóricos, con un radicalismo total, aun a riesgo de que surja una pintura completamente esotérica sólo comprensible para aquel que la produjo; es propio de la lógica del revolucionario hacer que el ímpetu de la revolución prospere hasta las últimas consecuencias y con el mayor radicalismo, a fin de lograr el establecimiento de la auténtica revolución, como también es ciertamente propio de la lógica del político llevar su meta política hasta la dictadura más absoluta; es propio de la lógica del fabricante burgués poner en práctica, con absoluto radicalismo y hasta sus últimas consecuencias, el lema “Enriqueceos”. De este modo,  con estas consecuencias y con este radicalismo absoluto, han surgido las realizaciones mundiales de Occidente, para ser llevadas al absurdo en virtud de ese carácter absoluto que se anula a sí mismo: la guerra es la guerra, el arte por el arte, en política no existen escrúpulos, el negocio es el negocio. Todo esto quiere decir lo mismo, todo esto viene determinado por el mismo radicalismo agresivo, por aquella falta de consideración espantosa que casi me atrevería a calificar de metafísica; viene determinado por aquella lógica cruel que sólo se centra en el objetivo y nada más que en el objetivo, sin mirar a derecha e izquierda. ¡Ah!, todo esto es el estilo del pensamiento de esta época.

(…)

Huguenau oder die Sachlichkeit

Rhein Verlag AG Zurich (Renewal 1952)

Hugueneau o el Realismo

Editorial Lumen

Primera edición: 1986

http://es.wikipedia.org/wiki/Hermann_Broch



The Pain That’s Yet To Come – Matt Elliot, 2012


 

Written and composed by Matt Elliott
Directed by Marina Sabio
Album : The Broken Man
www.icidailleurs.com



El antropólogo Manuel Delgado reflexiona sobre las redes sociales y los nuevos medios de comunicación




Fragmento #3 – 5 REGLAS (o no-reglas) DE ORO DE LA CINEMATOGRAFÍA, de Jim Jarmusch


(…)

5- Nada es original. Roba de cualquier sitio que te llene de inspiración o alimente tu imaginación. Devora películas viejas, películas nuevas, música, libros, pinturas, fotografías, poemas, sueños, conversaciones intrascendentes, arquitectura, puentes, señales de tránsito, árboles, nubes, ríos, luces y sombras. Selecciona para robar solamente aquellas cosas que le hablen directamente a tu espíritu. Si lo haces, tu trabajo (y tu robo) será auténtico. La autenticidad es invalorable; la originalidad no existe. Y no te preocupes en ocultar tu robo – celébralo si hace falta. En cualquier caso recuerda siempre lo que dijo Jean-Luc Godard: “De lo que se trata no es de dónde tomas las cosas, sino de a dónde las llevas”.